Identidad hipotecada.

Cuando hablamos de identidad hipotecada, al menos para este post, estamos hablando de aquellas personas que se ven supeditadas a cumplir las expectativas de los padres.

Índice:

1. Introducción.
2. Hablando de valores.
3. El contexto.
4. Conclusión.

1. Introducción.

Toda persona a lo largo de su vida va generando un sinfín de experiencias, que unidas a sus valores y la carga genética propia del individuo hace que a la hora de ser padres tengamos ciertas expectativas de lo que esperamos o deseamos que lleguen a ser nuestros hijos. De tal forma que sin darnos cuenta vamos orientándolos hacia nuestros objetivos y metas en la vida. Se va condicionando de forma encubierta el futuro del infante. Si bien esto se hace casi sistemáticamente por una buena razón, que desde la experiencia del adulto queremos lo mejor para nuestros hijos, y por ende actuamos en consecuencia para que esto sea así, la realidad es que no siempre coincide lo mejor para uno con lo mejor para otros.

Padres que le den mucho peso a una carrera universitaria primarán dichos estudios sobre sus hijos, pero ¿qué pasa si desea hacer otros estudios profesionales, desea adentrarse antes en el mundo laboral o simplemente “no vale” para realizar una carrera universitaria?, imagine la presión y frustración que recaerá sobre ese niño. “Ya te alegrarás y me darás las gracias en el futuro”, se suele escuchar tras las conversaciones/discusiones al respecto. Pero alguna vez se paró a pensar el adulto, ¿a qué precio? ¿hay alternativas válidas, sanas (…), acordes con los principios del niño también viables? ¿es imprescindible esto que yo deseo para él?.

2. Hablando de valores.

Hay que tener en cuenta que los valores no siempre son los mismos, y en muchas ocasiones son compatibles para la felicidad individual y de ambos. Le animo a hacer por usted mismo un experimento, utilice o cree una tabla de valores, puede usar la del gráfico de tabla de valores que mostramos a continuación, elija varias personas de su entorno al azar, dígales que subrayen 10 de entre esos 10 valores, y después que se queden solo con tres. ¿Cuántos de los participantes han coincidido en sus 3 elecciones? Como norma ninguno.

Valores humanos universales

Tabla de valores

Pues bien, esta concordancia lo normal, y por mucho que nos empeñemos variará entre los padres y los hijos. Practíquela con él, entiéndalo, sea abierto de mente y acérquese a su mundo. Él se lo agradecerá y el vínculo será aún si cabe más fuerte.

3. El contexto.

El contexto espacio temporal en el que se desarrolla la infancia de ambos no es el mismo, por lo que habría que contextualizar y matizar las experiencias de uno y otro, que en definitiva le harán tener unos objetivos y metas diferentes en la vida. No es lo mismo nacer tras la posguerra, que en democracia consolidada y época de bonanza económica, no es lo mismo nacer en un lugar marginal que en un lugar acomodado. Pero pueden coexistir personas que han logrado su tránsito de uno a otro contexto. El hombre que nace en la posguerra y crece hasta ser padre en época de estabilidad, el padre que nace en lugar marginal pero a base de esfuerzo y trabajo consigue llegar a una posición acomodada (…). Todos ellos partirán de unas experiencias que sus hijos nunca tendrán. Para ser justos los ejemplos que he puesto son de superación, pero también es posible que se den a la inversa, naciendo el niño en contextos más duros que los de sus padres quizás haciendo que por ello den lo mejor de sí mismos. No entender la importancia que ellos le dan a las redes sociales por ejemplo, no hace que éstas no sean uno de los principales canales de contacto, nos guste o no.

4. Conclusión.

Ciertamente en ocasiones ni nos paramos en saber qué es lo que quieren. El protagonista de sus vidas son ellos, y sus decisiones, valores y principios van cogiendo peso desplazando a los de los adultos a medida que crecen. Debemos de prepararles y que tengan una buena base para que en el futuro puedan ser autónomos y responsables de sus actos y del camino que decidan emprender, estando nosotros ahí para apoyarlos y ofertar nuestra ayuda y/o consejo cuando nos lo pidan. Al fin y al cabo, aunque nos pese, hay un momento que a los hijos hay que tratarlos de igual.

Versión para descargar .pdf Identidad hipotecada

 

Un cordial saludo a todos,
Salvador Carrasco Artiaga

No comments yet.

Deja un comentario

Powered by WordPress. Designed by WooThemes

Back to top